Sucesión ecológica

Sucesión ecológica

23 abril, 2012 11:48 pm 0 comments

Esta clase, tiene como objetivo recuperar el concepto de sucesión ecológica. Para ello les recomiendo repasar el diagrama conceptual ya presentado en el blog que tiene un enlce interesante sobre el tema.

¿Representa esta imágen un proceso de sucesión ecológica? ¿En que otros ”eventos” de nuestro entorno podemos percibir un proceso de sucesión ecológica?.

Para nuestro próximo encuentro deberán

  1. Encontrar respuesta a estos interrogantes
  2. Buscar otros ejemplos concretos de sucesión ecológica
  3. Diferenciar entre los conceptos de sucesión, regresión y cambios estacionales.
  4. Analizar los siguientes textos y relacionarlos con los conceptos anteriores:

1-Un vistazo por la costa

 Cuando nos acercamos a las costas de la provincia de Buenos Aires el paisaje cambia. Nos encontramos con las dunas costeras. Estas dunas se forman al lado de las playas en las que existen grandes cantidades de arena y los vientos dominantes son los que soplan hacia la tierra. Estas formaciones de arena se extienden a lo largo de la costa bonaerense, desde Punta Rasa hacia el sur de nuestra provincia.

Las dunas pueden ser activas, o vivas, cuando por no existir vegetación están cambiando constantemente de lugar bajo la acción de las corrientes eólicas. Se dice que son inactivas o fijas cuando la cobertura vegetal impide su desplazamiento.

Su material formativo es la arena arrojada por el mar con algo de conchillas. La arena es un suelo que ofrece pocas posibilidades para el desarrollo de una vida vegetal diversa: es demasiado permeable y carece de nutrientes necesarios para el desarrollo de especies vegetales variadas.

 

2- Algo esta cambiando:

Originariamente el espinal era un bosque dispuesto en forma de arco alrededor del pastizal pampeano. Su nombre deriva de las especies dominantes: árboles y arbustos de hojas espinosas como por ejemplo el algarrobo, el ñandubay, el chañar y el casi “extinguido” (por la extensión de la actividad agropecuaria) caldén.

En esta zona la diferente fisonomía de la vegetación permitiría diferenciar  una zona de bosque abierto, una zona arbustiva, una zona de matorrales y un pastizal de gramíneas bajas. En este ecosistema existen distintos factores abióticos (la luz solar, el viento, la lluvia, el suelo) que condicionan el desarrollo de la vegetación, pero un factor limitante muy importante son los incendios. El incendio natural (generalmente causado por rayos eléctricos) limita el crecimiento de las praderas, al quemar las plantas y pequeños arbustos evitando que las praderas se conviertan en bosques.

Los incendios forestales son una constante en estas zonas. Históricamente hay un promedio de 300.000 trescientas mil hectáreas anuales afectadas. Al buscar los registros pluviométricos de La Pampa de los últimos años se determinó un aumento en el promedio de precipitaciones con otoños e inviernos húmedos, que provocó que los campos acumularan materia orgánica. Cuando se esperaba tener una de las primaveras más húmedas, ocurrió todo lo contrario, dejo de llover, la masa vegetal comenzó a secarse, y hacia fines de noviembre del 2000 se inicio este periodo de incendios, el cual lamentablemente será recordado en la historia por las 3.500.000 tres millones quinientas mil hectáreas quemadas en algo más de dos meses o como el año en que se quemo el 25% de la Provincia.

Este siniestro dejó como resultado el suelo desnudo, un “desierto de ceniza y carbón” donde antes había abundante vegetación y una amplia variedad de animales que habitaba en ella. El suelo quedó expuesto a la acción del viento y el agua facilitando su erosión.

 

3- El pastizal pampeano:

 El pastizal pampeano abarca casi toda la provincia de Buenos Aires, la parte sur de Entre Ríos, Córdoba y Santa Fe y el este de La Pampa y San Luis.

El suelo es fértil, profundo y rico de nutrientes –apto para la agricultura y la ganadería – con escasas elevaciones y abundantes lagunas y bañados. Las praderas almacenan aproximadamente un tercio del carbono total de los ecosistemas terrestres. Pero a diferencia de otros ecosistemas, en las praderas el carbono se aloja en el suelo, el cual es absorbido por las raíces de la vegetación.

 En este bioma el hombre ha ejercido su acción modificadora notablemente, transformado en gran parte el paisaje natural.

El clima es templado, pero con lluvias muy frecuentes en otoño y en primavera. En verano suelen darse calores y sequías muy fuertes, mientras que en invierno abundan las heladas y el intenso frío. La lluvia tiene participación importante en las praderas siendo un verdadero factor abiótico limitante ya que regula el crecimiento de la vegetación. Por lo tanto, podríamos decir que se trata de un bioma que presenta dos períodos de descanso para la vegetación: uno en verano debido al intenso calor y a la sequía; el otro en invierno, cuando las temperaturas son más bajas.

Hay escasos árboles, como los sauces y seibos, arbustos, como el ombú, pero en cambio son muy abundantes las hierbas y las gramíneas. Las estepas de gramíneas en mata es la comunidad climáxica típica de los campos altos de la pampa. Entre ellas existe poca competencia por la luz, pero sí compiten por la humedad del suelo. Se supone que ésa es la causa que impide el desarrollo de las plántulas de los vegetales arbóreos, pues están ausentes en la llanura.

Durante el invierno se desarrollan hierbas anuales con vistosas colores rosados y amarillos que florecen en primavera, pero rápidamente las gramíneas crecen y cubren los pastos. El mayor y  más majestuoso de los pastos es la cortadera. Además muchas especies “introducidas” como los cardos, conviven con la vegetación autóctona.

Pero en las praderas no todo es pasto y arbustos. Existen cientos de especies animales que las habitan. Es más, las praderas son una parte muy importante de la biodiversidad del planeta. Asociada a la comunidad vegetal se encuentra una rica fauna: zorros pampeanos, hurones, chajás, martinetas, lechuzas, benteveos, carpinteros, tijeretas, liebres, comadrejas reciben la visita esporádica de carpinchos y guanacos. Los que viven bajo la tierra, como la vizcacha, el tuco-tuco, peludos y mulitas están protegidos de los depredadores y los cambios estacionales.

Hasta la próxima clase….

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